Yachting Skills

Estructura de un yate: qué hay que conocer antes de la primera salida

R. B. Atai

El primer día a bordo de un yate desconocido suele empezar con la sensación de que hay demasiados cabos, mandos y escotillas alrededor. En realidad, la tarea es más sencilla: no hace falta memorizar todo el barco, sino localizar rápidamente las zonas de control, los cabos que manejan las velas y los sistemas imprescindibles para salir con seguridad.

Este artículo no trata sobre reparación de motores ni sobre electricidad avanzada. Su objetivo es ofrecer un mapa de un velero de crucero: casco, cubierta, jarcia, velas y los sistemas de a bordo que conviene localizar durante los primeros minutos de la entrega. RYA comienza Yacht Sailing Techniques precisamente con la disposición y el equipo de los yates de crucero pequeños y medianos, porque resulta difícil aprender maniobras, atraques y manejo de velas sin saber orientarse a bordo. (1)

Casco, cubierta y bañera

Resulta útil leer el yate por zonas. La proa es la parte delantera y la popa, la trasera. Babor queda a la izquierda mirando hacia proa y estribor, a la derecha. La cubierta es la superficie de trabajo superior; la carroza es la estructura elevada con escotillas y acceso al interior. La bañera es la principal zona de trabajo de la tripulación: allí se encuentran la caña o las ruedas, los winches, los stoppers, los instrumentos y, con frecuencia, el acceso al motor.

Por debajo de la línea de flotación trabajan la quilla y el timón. La quilla aporta estabilidad y se opone al desplazamiento lateral. El timón cambia la dirección, pero pierde eficacia a poca velocidad: sin flujo de agua sobre la pala, apenas puede gobernar. El motor auxiliar de un velero de crucero suele estar bajo la bañera o en un compartimento independiente. Se utiliza en las marinas, durante el atraque, con calma y para cargar las baterías.

En cubierta no solo importan los nombres, sino también los puntos de apoyo y los herrajes donde se afirman los cabos: guardamancebos, púlpito de proa, balcón de popa, bitas, cornamusas y regala. RYA también insiste en moverse con seguridad por cubierta, estibar correctamente y comprobar los sistemas de a bordo antes de salir. En la práctica: una mano para el barco, no pisar cabos bajo tensión y no dejar en cubierta objetos que puedan salir volando o provocar una caída. (1)

Jarcia: qué sostiene el mástil y qué mueve las velas

La jarcia se divide en dos grandes grupos. La jarcia firme sostiene el mástil: el estay de proa y el backstay trabajan hacia proa y popa, mientras que los obenques lo sujetan por los costados. Estos cables o estays no se ajustan en cada maniobra. La jarcia de labor reúne los cabos empleados para izar y trimar las velas: drizas, escotas, cabos de control y rizos. El Rigging Handbook de RYA aborda el montaje y mantenimiento práctico de la arboladura y la jarcia, no solo los nombres de sus componentes. (2)

Los nombres de los cabos importan porque la tripulación ejecuta las órdenes mediante esos nombres. Una driza iza una vela. Una escota controla su ángulo respecto al viento: la escota de mayor gobierna la vela mayor y las escotas de foque, la vela de proa. Un winch proporciona fuerza, un stopper mantiene un cabo bajo carga, una polea cambia su recorrido y una cornamusa lo fija.

Una manera práctica de entender la jarcia de labor consiste en seguir una escota desde el puño de la vela hasta el winch de la bañera. Si puede ver por dónde pasa el cabo, dónde se caza, dónde queda retenido y dónde se larga, entenderá mejor la lógica del control de la vela que memorizando una larga lista de términos.

Velas y zonas de trabajo

Un velero de crucero típico lleva dos velas principales: la mayor, montada en el mástil y la botavara, y una vela de proa, normalmente foque o génova. La mayor suele izarse con una driza; en muchos barcos de chárter, la vela de proa va montada en un enrollador. La botavara es la percha horizontal situada en el pujamen de la mayor. En torno a ella se encuentran los cabos de rizo, la escota de mayor, la contra y, a veces, un preventer que limita una trasluchada descontrolada.

Las zonas más peligrosas de la cubierta casi siempre están relacionadas con el movimiento de la botavara y con cabos bajo tensión. Durante una trasluchada, la botavara puede cruzar rápidamente la bañera. Una escota cargada puede atrapar una mano entre el cabo y el tambor del winch. Por eso, antes de izar las velas conviene localizar la driza de mayor, las escotas de foque, los stoppers y los winches, y saber dónde no deben colocarse las manos.

Tomar rizos reduce la superficie de la mayor cuando aumenta el viento. Por ahora basta con entender que los rizos existen y que deben tomarse antes de que el barco navegue con una escora excesiva y un timón demasiado pesado. La técnica de rizado corresponde a otra lección.

Sistemas de a bordo que hay que localizar de inmediato

Los fabricantes de yates de crucero dedican apartados específicos de sus manuales a la electricidad, el agua dulce, las aguas negras, los grifos de fondo y las bombas de achique. No es casualidad: son los sistemas que más se necesitan durante las primeras horas a bordo y los que más problemas causan cuando nadie los ha localizado previamente. (3)

El sistema eléctrico suele empezar en los interruptores principales de las baterías y en un panel de fusibles o disyuntores. Hay que saber dónde se conecta el sistema de 12 V, dónde se controla la toma de puerto si existe y cómo dejar el barco sin corriente en una emergencia. El agua dulce sale del depósito mediante una bomba de presión; sin la bomba conectada, los grifos y las duchas no tendrán presión. El depósito de aguas negras o holding tank recibe los residuos del inodoro. Muchos barcos disponen tanto de una válvula de descarga al mar como de una toma en cubierta para el vaciado en puerto. Las normas locales prevalecen sobre cualquier costumbre.

Los grifos de fondo son válvulas conectadas a aberturas en el casco. Jeanneau indica que una válvula está abierta cuando la maneta queda alineada con la manguera y cerrada cuando queda perpendicular. Es necesario saber localizarlos y cerrarlos, especialmente si el barco queda sin vigilancia o se sospecha de una vía de agua. (4)

Las bombas de achique pueden ser eléctricas o manuales. La bomba eléctrica se controla normalmente desde el panel y puede contar con modo automático. La manual suele estar en la bañera y su palanca debe permanecer accesible. Los fabricantes advierten expresamente que el sistema de achique está diseñado para retirar salpicaduras y pequeñas filtraciones, no para mantener el barco a flote tras una avería grave en el casco. Por tanto, hay que conocer la ubicación de las bombas y mantener limpia la sentina para que el agua fluya libremente hacia el punto de aspiración. (3)

Lista breve de entrega para principiantes

Durante los primeros 10–15 minutos a bordo de un yate de chárter desconocido, localice estos elementos y muéstreselos a la tripulación:

  1. Proa, popa, babor, estribor y acceso al interior.
  2. Caña o ruedas, mando del acelerador y parada del motor.
  3. Interruptores principales de baterías y panel de fusibles o disyuntores.
  4. Bomba de achique eléctrica y bomba manual de la bañera.
  5. Grifos de fondo principales del motor, inodoros y fregaderos.
  6. Depósito de agua dulce, bomba de presión y toma de llenado en cubierta.
  7. Holding tank y sistema de descarga o vaciado.
  8. Driza de mayor, escotas de foque, winches y stoppers.
  9. Cornamusas, defensas y amarras principales.
  10. Cabos de emergencia, chalecos salvavidas y extintores.

Si después de la entrega puede completar esta lista sin ayuda de la base, ya conoce el barco lo suficiente para aprender con seguridad las siguientes destrezas: maniobra a motor, nudos, atraque e izado de velas.

Puntos clave

  • Un yate se lee por zonas: casco, cubierta, bañera, carroza, quilla y timón.
  • La jarcia se divide en jarcia firme y jarcia de labor.
  • Antes de salir hay que localizar los grifos de fondo, las bombas, el interruptor eléctrico principal y los cabos de emergencia.
  • Los nombres de los cabos importan porque la tripulación los utiliza para ejecutar órdenes.

Compruébelo

  • Señale cinco elementos que deben localizarse durante los primeros 10 minutos de la entrega.

Resumen breve

Orientarse en un yate no significa memorizar cada detalle de su construcción. Significa comprender tres niveles: las zonas del casco y la cubierta, los cabos que controlan las velas y los sistemas críticos de a bordo. Si sabe dónde están el gobierno y el acelerador, por dónde pasan drizas y escotas y dónde se encuentran interruptores, grifos de fondo y bombas, ya puede trabajar como parte de la tripulación y prepararse para el siguiente paso: la maniobra a motor y el atraque seguro.

Fuentes